Javier Milei usa su cinefilia para atacar justicia social, spoileando Homo Argentorum (con Iduprat y Franchella) donde un rico abandona a pibe pobre tras darle cosas, y Tropo Dolce sobre mafiosos argentinos en Italia.
El panel critica que Milei confunde actores con personajes reales y no capta mensajes opuestos a su ideología, como en escenas de Franchella echando al chico o Muscarella insultando familia mafiosa.
Sugieren que Milei no distingue ficción de realidad y recomiendan películas para que las entienda mejor, burlándose de sus interpretaciones erróneas.