Javier Milei lanzó duras declaraciones contra empresarios que apoyan regulaciones, aclarando que no todos son iguales.
El presidente cuestionó por qué un político cercena la libertad para comprar productos de mayor precio y peor calidad, llamándolo inmoralidad que condena a la gente a precios altos, menos salarios, menos producción y consumo.
Acusó que perjudican a 48 millones de personas para salvar a tres chorros, levantando paredes para robar a la gente.