Un estudio de la Universidad de Es Muy Temprano con 700 adultos mostró que personas con tendencia natural a despertarse temprano (sin alarmas) reportan mayor bienestar emocional que noctámbulos.
Los madrugadores tienen hábitos más saludables como desayunar tranquilo y actividad física, ganándole al día; noctámbulos presentan niveles bajos de bienestar por estilos de vida tardíos.
El estudio enfatiza despertar por naturaleza, no obligación laboral, asociando madrugar con mayor predisposición y aprovechamiento del día.