Tania, la madre de Esmeralda, la nena de dos años desaparecida 23 horas en Cosquín, regresó a casa con su hija tras el alta hospitalaria y expresó su convicción de que alguien se la llevó, ya que no cree posible que haya llegado sola al descampado con terreno espinoso.
La pequeña apareció con el body gris puesto al revés y mal colocado, pies raspados y llenos de espinas, y un golpecito en la frente. Los exámenes médicos dieron perfecto, pero Tania insiste en que la familia no tiene enemigos ni problemas, y pide que la fiscalía continúe investigando porque "no se puede quedar así".
Los vecinos salieron a buscarla primero, antes que policía y bomberos, y la madre agradeció enormemente su apoyo. No sospecha de nadie específico, ni de su ex pareja, quien la acompañó en la búsqueda. El hermanito Eitan abrazó a Esmeralda al reencontrarse y le dio juguetes del hospital.
La tía y el padre también hablaron de la angustia vivida, el miedo y la crisis emocional al encontrarla, pero confirmaron que la nena está perfecta físicamente. La familia planea mayor vigilancia con los niños y descansar junta.