Luciana, participante de Gran Hermano, relató en detalle el incidente en un hotel con un turista que derivó en su detención. Explicó que el turista la invitó a tomar un trago junto a su amigo Cris, mostró pastillas que aparentemente eran drogas como tusi y cocaína, y luego irrumpió en el baño donde ella estaba mientras se besaban.
La joven describió cómo el turista forcejeó con ella en el baño y salió enojado a confrontar a su amigo, momento en que ella gritó para que Cris se fuera por miedo a la situación. Negó ser una delincuente profesional y aclaró que su amigo tomó las pertenencias del turista para asegurarse de que ella regresara.
Durante la charla, el panel cuestionó la versión de Luciana, destacando inconsistencias como por qué su amigo la dejó sola y cómo terminaron las cosas del turista con él. Ella insistió en que no consumió drogas y que todo se complicó por el enojo del hombre.
El debate derivó en definiciones de género, con menciones a "chica cis" versus trans, y si hubo abuso o acoso, aunque Luciana no lo denunció inicialmente y el robo grabado pasó a hurto, liberándola.