Axel Aguirre, árbitro asistente en partido de juveniles entre Club General Paz (Gálvez) y Defensores de Funes por Liga Rosarina, fue brutalmente agredido por jugadores de 15-16 años y padres tras finalizar el encuentro por fallos arbitrales.
Las agresiones empezaron verbalmente en la previa con el club local picante por querer ganar, escalaron a empujones al árbitro principal y golpes a Aguirre en el piso de todos lados. Hizo denuncia en fiscalía, pero solo identifica menores por casacas; espera sanciones de la liga.
Axel, de Rosario, no cobra mucho por arbitrar, nunca le pasó algo así aunque hay puteadas habituales de padres que los chicos imitan. Prefirió no mostrar cara por protección, dejará de arbitrar por familia y violencia en categorías menores no televisadas con impunidad.
Panel discute que padres inician violencia pagando goles o peleando, pasa en infantiles de 8 años, escándalos con dirigentes; futuro jugadores aprenden mal ejemplo soñando ser como Tinina o De Paul.