La justicia federal desarticuló una red de trata de 50 mujeres, incluyendo dos menores, en el bar Delirio de Recoleta tras denuncia anónima en 2022; nueve detenidos con roles precisos como reclutadores vía redes, administradores, logística y coordinadores de clientes.
Las víctimas trabajaban de 22 a 6 horas por 7.000 a 20.000 pesos de 2022, triangulando con hoteles y mesas reservadas para turistas; el lugar continuaba operaciones de Madahos en Buenos Aires y Mar del Plata bajo la misma sociedad, con prisión preventiva y embargos por 7.800 millones.
El juez Sebastián Casanello tardó cuatro años en procesar, pese a zona turística vigilada con cámaras; críticas por lentitud que permitió más víctimas, rol fallido de Agencia Gubernamental de Control post-Cromañón y policía local, clientes responsables por pagar fees de 20.000-30.000 pesos sabiendo de menores.
Comerciantes vecinos conocían la actividad prostibularia, ahora el local es peña folclórica con nueva sociedad; frecuentado por jugadores de fútbol conocidos y encubierto por Gran Recoleta S.A., con poder económico que recicla operaciones.