Las fuerzas israelíes ordenan evacuaciones al norte del río Saraní en el sur del Líbano, donde operan contra Hezbolá, dejando más de mil muertos y un millón de desplazados.
Las operaciones buscan desmantelar estructuras de Hezbolá, que usa civiles como rehenes. Casi una de cada seis personas en Líbano está afectada, generando crisis humanitaria según el Consejo Noruego para Refugiados.
Familias huyen sin nada, sin saber si regresarán, en medio del miedo y destrucción de construcciones.