El ejército israelí mantiene ofensiva en Líbano contra Hezbollah, considerado terrorista por EE.UU. y Alemania, con ataques en sur como Tiro que mataron cuatro personas. Autoridades libanesas reportan al menos mil muertos desde el inicio de la guerra, incluyendo más de cien niños según OMS.
Enfrentamientos generan crisis humanitaria: más de un millón desplazados, una quinta parte de población. Tiro, bastión de Hezbollah con 60 mil habitantes, es ciudad fantasma tras evacuación ordenada por Israel hasta río Litani y luego Saharani.
En Beirut, familias duermen en calles, carpas o autos por frío invernal. Desplazados sufren exposición a lluvia e invierno, con refugios improvisados en escuelas decoradas para Ramadán, pero fiesta ayuno llegó sin hogares.