Irán lanzó ataques con drones y misiles contra instalaciones energéticas en países del Golfo Pérsico, impactando refinerías en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Bahrein. Esto responde al ataque israelí al yacimiento de gas South Fars, compartido con Catar.
La refinería de Haifa en Israel también fue golpeada por misiles iraníes, generando humo visible. Estados Unidos y Catar se sorprendieron por el ataque israelí a South Pars, el mayor yacimiento de gas del mundo.
Donald Trump aclaró que Estados Unidos no participó ni tuvo conocimiento previo de los ataques israelíes, y pidió a Netanyahu suspender futuros bombardeos. Netanyahu confirmó que Israel actuó solo y acatará la solicitud de Trump.