Irán lanzó drones contra la refinería Mina Al-Amadi en Kuwait, que procesa 780.000 barriles diarios, en respuesta al ataque israelí a su planta gasífera, escalando ataques a pozos petroleros en Emiratos Árabes, Qatar, Arabia Saudita y Omán.
Esto provoca una crisis global con el precio del petróleo por encima de 110 dólares el barril; Arabia Saudita advierte que podría llegar a 180 dólares si continúa, e Irán amenaza con 200 si cierra el Estrecho de Hormuz.