La guerra entre Irán e Israel genera impactos mixtos en la economía argentina: 13.000 millones de dólares extras en balanza energética por exportaciones de petróleo y gas, gracias a precios altos, pero también sube el precio del surtidor un 10% en marzo y eleva el riesgo país a 623 puntos básicos por fuga de capitales a activos seguros como el dólar y bonos de EEUU.
Irán aplica estrategia de caos con drones baratos a refinerías y plantas clave en Qatar (reduce 17% producción GNL), Haifa (destrozos en central eléctrica), mientras EEUU lidera gracias a shale oil, permitiendo ataques sin disparar precios a 200 dólares. Argentina tiene ventana con Vaca Muerta, pero necesita infraestructura, reglas y estabilidad macro para aprovechar data centers, uranio y litio.
Luis Caputo anunció que no emitirá deuda externa hasta diciembre 2025, financiando 9.000 millones de dólares de vencimientos con instrumentos domésticos, diferenciándose de gestiones previas. Aumentos en propileno hasta 70%, plásticos y fertilizantes 40-60% impactan costos agro, aunque corto plazo requiere importar energía este invierno.
Debate sobre capitalismo: redujo pobreza mundial a la mitad en 50 años vía energía barata, pero genera hiperconcentración como en Elon Musk (700.000 millones de dólares patrimonio). Expectativa de fin rápido de guerra por disrupciones globales.