La familia de la niña Esmeralda, de dos años y ocho meses, desaparecida por más de 20 horas en Cosquín, Córdoba, duda que se haya perdido sola y sospecha que alguien la alzó del patio de su casa y la llevó a un descampado a 487 metros de distancia, lleno de espinas y terrenos difíciles.
El abuelo Marcelo, conocido como Coco, y el amigo de la familia Facundo reconstruyeron en vivo el recorrido para los periodistas: la puerta trasera quedó abierta, la niña jugaba en un montículo de arena, y el terreno imposible para que una nena tan chica caminara sola sin marcas ni ser vista, pese a rastrillajes exhaustivos de policía, bomberos y vecinos.
El lugar del hallazgo, cerca de casas abandonadas y un antiguo camping, ya había sido buscado varias veces esa noche, lo que genera más misterio. La familia apunta a extraños que transitan por un camino cercano, y Facundo desconfía del circo que estaba en el predio y se fue el mismo día sin funciones, coincidiendo con las horas de la desaparición.
La fiscalía investiga 11 celulares secuestrados, cámaras de seguridad del barrio, allanamientos en el circo y otros sitios, y entrecruzamientos de llamadas. La niña está en observación hospitalaria sin signos de abuso, pero su madre tuvo un pico de estrés. No se descarta nada, incluido que la dejaran allí tras retenerla.