Manuel Adorni, jefe de Gabinete, enfrenta investigación por no declarar en su patrimonio una casa en country de Exaltación de la Cruz a nombre de su esposa Bettina Angelletti, con expensas millonarias y equitación.
La Justicia analiza vuelos privados y gastos incompatibles con su salario, incluyendo viaje a Punta del Este pagado por productora o Estado. Lilia Lemoine lo defiende minimizando como "clase media".
Diarios como Página/12 lo llaman "el adornado" por cambio de vida lujosa al ingresar a función pública.