Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol, declaró que la entidad está lista para jugar la finalísima contra España en cualquier lugar, incluso en empedrado o potrero, tras la cancelación en Catar por conflicto bélico.
Domínguez enfatizó la fortaleza de Conmebol como bloque unido pese a pocos votos políticos, y mencionó visita a Argentina para conversar con Chiqui y resolver el partido no jugado.
Panelistas debatieron si Argentina gana por no presentación de España, con chicanas y gritos de "pelines" por reclamos previos de jugar en Madrid.