Los bosques del mundo perdieron 400.000 hectáreas en áreas tropicales de América, África y Asia por expansión agrícola y ganadera que representa el 88% de las causas, según estudio del Consejo de Administración Forestal.
Entre 1990 y 2020 se deforestaron 400 millones de hectáreas, sumado desarrollo urbano y degradación de ecosistemas.
Las consecuencias incluyen pérdida de recursos y biodiversidad, además del aumento de la pobreza y la migración en zonas rurales.