Cuba enfrentará apagones más frecuentes, intensos y prolongados en las próximas semanas debido a la crisis estructural en su sistema eléctrico, que deja en ruinas la red y afecta especialmente a las clases populares vulnerables.
La isla registrará hasta un 61% desconectado durante picos de demanda hoy, mientras espera el primer cargamento de petróleo ruso de este año, el primero de cualquier país tras el embargo energético estadounidense.
El gobierno cubano impulsa operaciones con gas natural, energía solar y plantas termoeléctricas, pero los cortes persisten en todo el territorio.