La Agencia Nacional de Seguridad Vial registra récord con conductores ebrios superando los 3 gramos de alcohol en sangre, rompiendo medidores en controles de autopistas como Richieri. Videos muestran agentes pidiendo soplar en la pipeta a conductores que niegan haber tomado alcohol.
Un caso en Provincia de Buenos Aires da 2.14 gramos pese a confesar solo "una copa grande". Otro supera el límite máximo del aparato, con flechas al tope como en un flipper en "tilt".
Panel discute peligros de manejar ebrio, llamándolos "potenciales asesinos", con controles ahora en peajes, calles y barrios. Muchos niegan consumo pese a positivos, destacando adicción al alcohol como factor.