Claudio María Domínguez concluye su reflexión espiritual desde Villa General Belgrano enfatizando la necesidad de no apegarse a líderes externos como Jesús, Buda o Sai Baba, sino encontrar la verdad interior y evitar fanatismos que generan adicciones emocionales.
Critica a falsos gurús que abusan del poder dictando vestimenta, alimentación y rutinas, aunque reconoce que inicialmente salvan a personas destruidas por drogas o depresión ofreciéndoles comunidad y tareas útiles. Advierte contra quedarse adictos por décadas, citando a Amma que recomienda seguir un maestro solo 1-2 años antes de vivir la propia maestría.
Recuerda anécdota personal con Sai Baba, quien le dijo "I am not Swami, you are Swami" tocándole el corazón, insistiendo en no idolatrar la forma externa. Invita al retiro en el Monte de los Olivos los 10, 11 y 12 de abril prometiendo tres días transformadores, y promueve sus redes sociales para hablar de amor y libertad.
Despide agradeciendo la existencia compartida para contrarrestar negatividad, malicia y destrucción humana, animando a amar la vida.