Un dron impactó una base británica en Chipre, posiblemente de Hezbollah desde Líbano, tras ataques de EEUU e Israel a Irán. Ciudadanos protestan contra las bases británicas, viéndolas como blanco que pone en peligro al país.
El gobierno chipriota insiste en que el país es seguro y mantiene relaciones diplomáticas con todos. Francia, Grecia e Italia enviaron buques de guerra para reforzar defensas, mostrando solidaridad europea de bajo riesgo.
Chipre no puede unirse a OTAN por tensiones con Turquía. La isla está dividida desde 1974: sur reconocido internacionalmente, norte autoproclamado y respaldado solo por Turquía, tras intervenciones y violencia intercomunitaria.