El exgobernador Jorge Capitanich afirmó que el peronismo no puede excluir a nadie, incluyendo a la vicepresidenta Victoria Villarruel, defendiendo la pluralidad y el respeto a la voluntad popular pese a diferencias en derechos humanos.
En una entrevista, Capitanich dijo haber cruzado palabras solo una vez con Villarruel, en un intercambio respetuoso, y enfatizó principios innegociables como respeto a la Constitución y memoria, verdad y justicia, pero abogó por sumar a todos si se conduce bien.
La declaración generó revuelo en el kirchnerismo como una bomba o traición, dada la cercanía histórica de Capitanich con Cristina Fernández de Kirchner y el límite mutuo entre Villarruel y Cristina.
El panel la ubicó en el "archipiélago" opositor para 2027, vinculándola a sucesión en peronismo y obstáculos a Axel Kicillof.