La banda surcoreana BTS consolidó su regreso a la música con el lanzamiento de su nuevo álbum Adirán, el primero tras completar el servicio militar obligatorio. El septeto fusiona sonidos tradicionales coreanos con productores internacionales como Ryan Tether y Kelly Parker, explorando temas de fama y experiencias en el ejército.
El evento de presentación incluyó miles de drones frente al Palacio Wang Wang y un escenario masivo, marcando el inicio de su gira mundial de estadios. BTS dedicó el trabajo a su fanaticada Army, enfatizando resiliencia y madurez tras dos años de ausencia.
El fenómeno global del K-pop reafirma el impacto cultural de la banda en el planeta, con Seúl preparándose para conciertos desde 2022.