El periodista Borroni comparó el gobierno de Javier Milei con la dictadura al denunciar un plan sistemático para destruir la industria nacional, el empleo y convertir Argentina en un país de servicios, no de producción.
Rechazó la idea de errores económicos involuntarios y afirmó que el 7,5% de desocupación, cierre de 22.000 empresas y caída industrial son objetivos deliberados de un modelo de negocios para pocos, similar al robo sistemático de bebés en los 70.
Illustró con el escándalo Libra, donde el presidente baja impuestos a lujos como BMW y Rolex, beneficiando a una élite mientras la mayoría empeora, y criticó el relato oficial que pide desearle éxito al gobierno pese a sus consecuencias previsibles.
Instó a desarmar el discurso de apoyo ciego, ya que el éxito de Milei implica fracaso para industria, educación pública y ciencia, recordando que este modelo ya se aplicó antes con resultados conocidos.