Bielorrusia liberó al mayor grupo de presos políticos hasta la fecha a cambio de flexibilización de sanciones estadounidenses, en negociaciones para normalizar relaciones tras años de aislamiento.
Entre los liberados hay blogueros, activistas, periodistas y manifestantes tras conversaciones en Minsk entre Aleksandr Lukashenko y el enviado John Kov. Estados Unidos levantó sanciones a dos bancos y el ministerio de finanzas bielorruso, pero advirtió contra evasión de sanciones o apoyo a Rusia en Ucrania. La organización Vyazna reporta más de 1.100 presos políticos en el país.