Cristian Ventura, argentino en Catar desde hace seis meses como entrenador de vóley, cuenta 24 horas sin bombardeos por primera vez en 21 días de ataques cruzados Irán-Israel. Vive tranquilo pese a alarmas y explosiones interceptadas.
Describe Catar como ciudad moderna, segura y estable; el sistema antimisiles funciona perfecto, interceptando cientos de misiles y drones, salvo uno en refinería de gas. Restos caen en mar o causan daños menores sin víctimas fatales.
Sin refugios búnkers conocidos, pero evacuaciones a universidades o estacionamientos subterráneos ante ataques a embajadas y edificios como Microsoft. No hay desabastecimiento pese a tensiones petroleras; mantiene tanque lleno por protocolo.
Transmite calma a familia en Córdoba, siguiendo indicaciones gubernamentales qataríes y embajada argentina.