Violín de Albert Einstein, fabricado en 1894 por Anton Suntener, se subastó por 516.500 dólares en una casa británica tras más de 70 años en una familia.
El instrumento acompañó al físico desde los 15 años, cuando lo compró con su propio dinero, e inspiró sus teorías como la relatividad en los 1930. Einstein lo regaló a su colega Max Born antes de huir de Alemania, quien lo pasó a Margaret Homrich.
La familia de Homrich conservó el violín tres generaciones hasta autenticarlo y venderlo en 2026. Sobrevivió cambios de dueños y destaca vínculos entre ciencia, música y arte.
Einstein tocaba desde niño por influencia materna y amaba a Mozart; participó en cuartetos con colegas. Supera precios de no-musicales salvo Titanic o Stradivarius.