Roberto Castillo, exesposo de Daniela Vera Fontana y padre de sus hijas, responde en vivo a las acusaciones de control, celos y violencia que ella vertió en medios. Explica que acordaron una cuota alimentaria de 1.900.000 pesos más jardín y prepaga, superando los 2 millones judiciales, y un pacto privado de mil dólares mensuales por buen trato sin injurias mediáticas.
Daniela rompió el acuerdo al publicar sobre llegar tarde al colegio de una hija, lo que motivó que Castillo suspendiera los dólares, que ella usa para alquiler tras mudarse de una casa a embargar ligada a la tía de él. Ella lo describió como controlador que no la dejaba ir al gimnasio ni vestirse libremente, justificándolo por amor, y reveló sumisión total incluso cuidando a la hija anterior de Castillo.
Castillo defiende su rol paterno, paga cerca de 5 millones de pesos totales, busca diálogo y mediación para evitar circo mediático que daña a las hijas. Critica la tendencia a demonizar al hombre, menciona su esfuerzo profesional como abogado independiente y propone medidas cautelares contra injurias, comparando con casos como Nicole Neumann y Fabián Cubero.
En la charla, muestra fragmentos de entrevista con Daniela, quien reclama voz y cumplimiento, niega ser cómplice de manejos y rechaza hablar con Cintia Fernández, nueva pareja de Castillo. Él insiste en preservar imagen ante hijas y propone resolver económicamente pese a crisis, destacando que Daniela no quería separarse pese a conflictos.