En Tierra de nadie, debatieron la desconexión de la política, incluido Milei, con la realidad de villas donde revuelven basureros y pibes se suicidan. Cuestionaron si el presidente sabe de esto o le venden una versión edulcorada, sugiriendo que no camina territorios reales sin aviso.
Panelistas criticaron escenografías prolijas para visitas políticas, donde punteros arreglan todo ocultando fisuras y basureros. Insistieron en que la única forma de conocer la verdad es caminar calles sin que se sepan, mostrando imágenes en vivo de protestas con hojas para contrastar.
Afirmaron que medios como Crónica muestran la realidad, no ficciones, y que políticos creen en puestas en escena.