En la casa de Gran Hermano, los participantes lamentaron que Los Ángeles no entraran, destacando que una de ellas mantenía la calma y evitaba discusiones, prediciendo su salida inminente.
Discutieron incidentes como alguien negándose a moverse del lugar de Andrea, acusaciones de poder y frases como "yo me voy a ir cuando la gente quiere que me vaya", mientras otros criticaban espionaje tras puertas y canciones irritantes.