Pakistán y Afganistán anunciaron una tregua desde el jueves hasta el lunes por el fin del Ramadán, tras un conflicto que dejó cientos de muertos esta semana, incluyendo un bombardeo en Kabul con 400 muertos y más de 200 heridos en un centro de desintoxicación.
El acuerdo, impulsado por Arabia Saudita, Qatar y Turquía, es un gesto de buena fe, pero ambos advierten que responderán con intensidad a ataques transfronterizos. Periodistas confirmaron al menos 95 cadáveres en Kabul, con funerales masivos.
Autoridades afganas insisten en la vía diplomática pese a amenazas de represalias.