En Estados Unidos, el precio de la nafta supera los 3,60 dólares por galón debido al impacto de la guerra en Medio Oriente, con el barril de crudo por encima de 110 dólares, según corresponsal Andrea Eitman desde Miami.
La administración libera reservas y suspende temporalmente la ley Jones para abaratar transporte, mientras el secretario Pete Buttigieg reconoce costos de la guerra; la gente asume aumentos sin colas pero con mentalidad de guerra.
Se refuerza seguridad con patrullas ante amenazas terroristas de Irán, evocando recuerdos de Irak y Afganistán; el estrecho de Hormuz afecta el 20% del petróleo mundial.
El ánimo popular muestra miedo psicológico por guerras largas y terrorismo, pese a no quejarse abiertamente por precios.