La morosidad en pequeñas y medianas empresas (pymes) subió al 4%, mientras en grandes compañías es menor, afectando salarios y obras en construcción y comercio minorista.
En diciembre de 2024 era del 0,8% y en 2025 del 2,7% en promedio. Sectores como construcción lideran por corte en cadena de pagos; comercios minoristas sufren baja consumo, visible en obras paradas y locales vacíos en ciudades como Buenos Aires.
En familias, morosidad promedia 13%, llegando a 25% en tarjetas supermercados y 9,3% en bancos. No pagan porque no pueden, impactando estrés y humor social.