Misiles iraníes dañaron la principal instalación de gas natural licuado de Qatar en su costa norte, el mayor centro mundial de producción y exportación, causando incendios y daños según el Ministerio de Defensa qatarí.
Equipos de emergencia respondieron rápido sin víctimas fatales reportadas; Irán advirtió ataques a países con bases estadounidenses como Qatar, agravando la guerra en Medio Oriente con misiles también en Jerusalén que mataron dos personas.