La nena Esmeralda Marisa Pereira López, de 2 años y 8 meses, desaparecida por más de 20 horas en Cosquín, Córdoba, apareció con vida y en buen estado de salud en un descampado a 400-500 metros de su casa, en una zona ya rastrillada previamente por la policía. Dos efectivos motorizados la encontraron parada en el campo, la abrazaron y confirmaron su estabilidad clínica en el Hospital Domingo Funes, sin rasguños ni lastimaduras aparentes.
El ministro de Seguridad cordobés Juan Pablo Quinteros destacó en conferencia el rol clave de la Alerta Sofía, activada inmediatamente, que movilizó recursos provinciales y nacionales, controlando vehículos en rutas para evitar traslados. Elogió el compromiso policial, anunciando ascensos para los halladores, y descartó detenidos por el momento, dejando la investigación a la fiscal Silvana Penn.
Periodistas en sitio como Noelia Gómez y Daniel Campevilla reportaron rumores de un detenido del entorno familiar vía rastreos telefónicos, pero fuentes fiscales lo negaron. La menor no pasó la noche a la intemperie, con ropa seca y pelo sin humedad pese al frío nocturno, sugiriendo estuvo bajo techo. El abuelo Oscar y la familia, con mamá y papá angustiados, recibieron asistencia médica y psicológica.
Quinteros comparó con casos no resueltos como Loan y Lían, enfatizando la presión inmediata y rastrillaje exhaustivo que evitó tragedia. La fiscal dará detalles en la tarde; la niña está con sus padres tras pericias pediátricas.