Marcelo Porcel, empresario acusado por diez menores de abuso y corrupción, declaró ayer vía Zoom ante el juez Manuel Bruniar y se negó a declarar, comprometiéndose a presentar un escrito a través de su abogado.
La Justicia le impuso como única restricción no acercarse al colegio Palermo Chico, donde estudiaban las víctimas, ni al club deportivo de los chicos, pese a la gravedad de las denuncias que incluyen pijamadas, alcohol, tocamientos y pagos.
El abogado de las víctimas, Pablo Giannotti, criticó la falta de detención solicitada tres veces y apuntó a más casos en un campo en Cañuelas y dos mayores de edad, sumando potencialmente 16 víctimas.
Porcel permanece en libertad, sin prohibición de salida del país, y fue visto en fiestas durante vacaciones.