Anoche, tras la placa general por complot detectado, Manuel encaró a Zunino por señalamientos mutuos sobre votos en el confesionario. Zunino lo acusó de soberbia y de no hablar de frente, mientras Manuel exigía saber a quién votó.
La discusión escaló con frases como "Los soberbios no le gustan a nadie" y reclamos de traición. Otros intentaron calmar, como Edwin aconsejando modo zen a Zunino, y Cili posicionándose entre grupos.
El panel destacó la ausencia de vacas sagradas y cómo Manuel, pese a su rol de líder, enfrenta confrontaciones directas.