Mauricio Macri busca posicionar un candidato presidencial del PRO en 2027 capaz de quitarle entre 5% y 10% de votos a Javier Milei, diluyendo así las chances de victoria en primera vuelta del oficialismo y potencialmente favoreciendo al peronismo en ballotage.
La estrategia incluye presionar para acuerdos con La Libertad Avanza en provincia y ciudad de Buenos Aires, bajo amenaza de ir separados y arriesgar todo: presidencia, gobernación bonaerense y jefatura de Gobierno porteña. Macri no será candidato y enfatizó que el PRO no obstaculizará el cambio ni boicoteará leyes beneficiosas.
Panelistas ven inteligencia en la jugada, comparándola con lealtad que corrige errores, y destacan que PRO se presenta como "el futuro" mientras respalda el rumbo actual.