Luciana Salazar detalla en vivo que Martín Redrado le debe sumas equivalentes a un departamento de lujo por incumplir acuerdos homologados por derechos de su hija Matilda desde hace cinco años, mientras ella cubre todos los gastos como colegio y vivienda. Explica que Redrado firmó compromisos hasta los 18 años de la niña, incluyendo un acuerdo notarial posterior a su separación en 2018, con garantía de su patrimonio personal.
Salazar acusa a Redrado de gaslighting legal y violencia al negar paternidad pese a su rol clave en la subrogación en clínicas de Argentina y EE.UU., donde él impulsó el proceso. Revela incidentes como esconderse con Matilda de dos años en su casa para evitar encuentros con la otra hija de Redrado, y cómo la niña de ocho años ahora sufre angustia, llegando al colegio preocupada por la seguridad de su madre, con apoyo de las autoridades educativas.
El panel discute el impacto psíquico en menores, con llamadas de espectadores enfatizando responsabilidad moral más allá de la biología. Salazar denuncia presiones de Redrado, como cierres de puertas laborales en productoras y canales vinculados a él, y desmiente a abogadas como Mariana Gallego y Elba Marcovecchio, afirmando que el juez Civil 85 homologó el acuerdo pese a objeciones, priorizando la firma sobre el contenido según la Cámara.
Se emiten declaraciones previas de Redrado negando deudas y paternidad, alegando extorsión y que solo acompañó el deseo de Salazar mientras eran pareja. Salazar rebate mostrando pruebas de visitas ocultas hasta los tres años de Matilda y critica a Yanina Latorre como operadora mediática con denuncias por hostigamiento agravado contra menores, incluyendo a Matilda y hijos de otras figuras.
La Defensoría de Cámara decidió que el caso quede en juzgado de familia por involucrar alimentos y responsabilidad de Redrado en el nacimiento de Matilda, rechazando argumentos de vacío legal.