Los 27 líderes europeos se reunieron para contrarrestar el aumento del petróleo por la guerra en Medio Oriente, sumado a sanciones previas a Rusia que ya elevaban costos energéticos.
El primer ministro neerlandés calificó el régimen iraní de brutal y amenaza para Europa, pero aclaró que no es su guerra; algunos piden más sanciones a Irán, mientras Italia rebajó 0,25 euros por litro vía subsidios.
Panel discute neutralidad, presiones ciudadanas en Alemania y posible energía rusa temporal, criticando ideas como sanciones que avivan el fuego.