En el club social de Villa Lynch, jugadores terminaron a las piñas por un pozo de apuestas de un millón de pesos, cada uno pagó 50.000 pesos. La pelea por una mala jugada escaló con heridos.
La policía intervino con tiros de goma para dispersar la gresca que empezó adentro y salió afuera. Vecinos oyeron explosiones confundidas con motos.
Este club repite historias de apuestas como moneda corriente sin intervención policial oportuna.