Agustín, de 19 años, intentó separar una pelea a la salida de un boliche en Mendoza y recibió una piña brutal en la cabeza que lo dejó inconsciente en la vía pública, sin intervención policial ni patovicas.
Lo llevaron a casa, saludó a su madre y durmió; al despertar se sintió mal, internado con fracturas en el ojo y riesgo de perderlo, a la espera de cirugía. Identificados tres agresores por videos de testigos, sin imputaciones aún.