El exdirector de contraterrorismo de Estados Unidos Joe Kent renunció por desacuerdo con la política de Donald Trump en la guerra contra Irán, negando amenaza nuclear inminente y calificándola de innecesaria.
El FBI investiga a Kent, y en entrevista con Tucker Carlson insistió que su salida no se vincula a la pesquisa sino a la guerra; su declaración genera escándalo y erosiona popularidad de Trump y republicanos rumbo a elecciones de noviembre.
El vicepresidente J.D. Vance considera que el impacto podría implosionar su candidatura presidencial, sugiriendo buscar otro postulante ante la guerra impopular que amenaza mayorías republicanas en Congreso.