Irán lanzó misiles contra instalaciones de la petrolera Aramco en Arabia Saudita, causando explosiones con bolas de fuego en Riyadh y el puerto de Shambú en el Mar Rojo.
El impacto en Shambú fue mínimo, en respuesta a ataques israelíes y estadounidenses contra infraestructuras iraníes como el yacimiento Pars. Testigos grabaron las explosiones en el horizonte.
Aramco representa el 10% del petróleo mundial y es clave para la economía saudí, con riesgos globales si se afecta su producción.