El índice de confianza económica en Alemania cayó 0,5 puntos en marzo, según el Centro de Investigación Económica Europea, afectando la confianza inversora, empresarial y del consumidor.
Los analistas atribuyen la baja a la guerra en Oriente Medio y sus efectos en los costos energéticos, similar al impacto inicial de la guerra Rusia-Ucrania.
Sectores como la industria química, farmacéutica y automotriz muestran perjuicios por alto consumo energético, mientras la automotriz enfrenta competencia china.
Los consumidores alemanes sufren al cargar nafta y pagar gas, en un contexto global de presiones energéticas.