Marcelo Elizondo explicó que si la guerra terminara hoy, Argentina perdería 3.000 millones de dólares adicionales en exportaciones petroleras por la caída de precios desde los 106 dólares actuales.
La guerra eleva precios del petróleo, beneficiando ingresos argentinos, pero genera presión inflacionaria vía nafta y riesgo cambiario con salida de capitales y alza del riesgo país.
Terminar el conflicto aliviaría inflación y presión cambiaria, aunque recortaría ganancias petroleras.