Abel Furlan, líder de la UOM, se reeligió secretario general pese a suspensiones judiciales y rechazo de afiliados en elecciones clave de Zárate y Campana; barra brava impidió entrada de escribana para notificar irregularidades.
Investigación reveló que Furlan y Soledad Calle (su pareja) crearon empresa en dos meses para quedarse con 0,5% de aportes de 100 mil afiliados, sumando 100 millones de pesos mensuales; gremio emblemático del peronismo enfrenta escándalo con intervención posible.
Furlan ignoró advertencias de jefes electorales y justicia, realizó comicios irregulares; afiliados enfurecidos por desvío de fondos sin informar, histórico sindicato de Vandor y Rucci nunca vio tal autoritarismo.