Pablo Grillo, fotógrafo herido de gravedad el 12 de marzo de 2024 durante la represión a la marcha de jubilados en Buenos Aires, dio una entrevista en su casa mostrando una recuperación milagrosa. A un año del incidente, camina, habla sin problemas y recibió el alta definitiva del hospital, aunque continúa rehabilitación en domicilio.
Grillo relató que salió a documentar la protesta en Escalada con su cámara, presintiendo represión por las actitudes de la Gendarmería. Recibió un garrotazo en la cabeza del gendarme Guerrero, quedando inconsciente con hemorragia, pero permaneció lúcido en la ambulancia del SAME, tranquilizando a sus compañeros.
En la nota de Nico Munafó, Grillo expresó no tener rencor personal contra Guerrero, aceptando un eventual pedido de disculpas a cambio de un asado, pero insiste en que la justicia apunte a responsables superiores. Destacó el apoyo de amigos del barrio con semáforazos semanales y su orgullo por las fotos tomadas ese día.
La familia y Grillo buscan justicia sin venganza, recordando intentos iniciales de encubrimiento oficial. El periodista enfatizó su rol documental y la valentía de cronistas de calle en contextos de represión policial.