En una extensa entrevista en vivo en Tierra de nadie, familiares de Luciano Nicolás Echeverría, el sobreviviente herido, y de Tiago Matías Robles, el menor fallecido, denunciaron que un patrullero los atropelló durante una persecución en Moreno por evadir un control vehicular, ya que la moto Rouser tenía pedido de secuestro activo desde el 5 de febrero de 2026. Alegan que después del choque, policías de siete patrulleros los golpearon en el piso, dejando a Echeverría con la cara desfigurada, pérdida de vista en un ojo, pierna destruida por un disparo en la rodilla y graves lesiones, mientras que Robles murió por patadas en la cabeza pese a usar casco.
Los familiares, incluyendo a Laura (hermana de Echeverría), Tobías (cuñado) y el hermano de Robles, contradijeron el parte oficial de la UFI 2 de Moreno, que afirma que los jóvenes derraparon solos sin impacto del patrullero, durante un operativo Cerrojo por no acatar la voz de alto. Insistieron en que Echeverría recuerda todo: el patrullero los cruzó de frente cerca del boliche Bora Bora, hubo disparos en persecución que impactaron su rodilla, se levantaron ilesos inicialmente con solo raspaduras, y luego fueron agredidos sin asistencia, llevados desangrándose a la comisaría. Exigen pericias en vehículos, autopsia y cámaras municipales que "no andaban".
El panel debatió el protocolo policial: se justifica cruzar el móvil y persecución por moto robada, pero no disparos sin amenaza ni golpiza posterior. Echeverría está imputado por homicidio culposo de Robles, resistencia a la autoridad y encubrimiento agravado, aunque liberado; cuestionan si sabían del robo de la moto prestada por un amigo. Mensajes de vecinos afirman que los jóvenes conocían el origen ilícito y no eran "víctimas inocentes", mientras otro lo describe como pibe sano que jugaba al fútbol. Piden testigos del lunes a la 1 AM en km 36 hacia Capital.
Los conductores cuestionaron lesiones: fractura craneal de Robles pese a casco nuevo, heridas faciales de Echeverría por golpes no por caída. Destacan que pericias en cascos, autopsias y GPS de patrulleros revelarán la verdad, más allá de versiones opuestas y sospechas por cámaras "rotas". La fiscalía interviene para esclarecer si muerte fue por caída o agresión.