El mendocino Fabricio Pupio Ortiz presentó su actuación en Es mi sueño, cambiando la vibra del estudio con una voz bonita cargada de alma. El jurado elogió su interpretación emotiva de una bella canción, destacando cómo llenó el espacio.
A pesar de una primera parte técnica pero poco auténtica, en la recta final mostró evolución, ganándose votos de confianza del público y jueces. Su familia, incluyendo esposa, cuñada y hermano, lo apoyó en el público.
Los conductores valoraron su ternura, inseguridad inicial y transformación al cantar, describiéndolo como sensible. El jurado apreció su actitud canchera pero tierna, dándole luz verde para continuar.