El corresponsal británico Steve Sweeney de RT resultó ileso tras una explosión a tres kilómetros en el sur del Líbano, donde cubría la guerra; las ondas de choque lo tiraron al suelo y generó humo intenso.
Sweeney acusó a Israel de atacar sabiendo de la presencia de periodistas, apuntando directamente a Benjamin Netanyahu, en un contexto de ataques sin alerta previa que violan códigos de guerra contra civiles.
La guerra recrudece con Irán atacando refinerías, plantas de GNL y misiles en Karaj, elevando precios del petróleo y gas; EE.UU. preocupa el armamento iraní persistente.